El pasado 18 de abril se presentaron por segunda vez en la ciudad de Puebla, en esta ocasión en el auditorio Arema y aunque el concierto empezó un poco tarde por inconvenientes técnicos del recinto, los músicos: Narci Lara (multiinstrumentista), Miguel Ángel Franco (voz), Raúl Rueda (guitarra), José Gallardo (bajo), Santi Carrasco (teclado) y Antonio Ruíz (batería) dieron todo en el escenario para complacer a sus fans.
Imágenes alusivas a su nuevo disco ‘El Principito’ fueron proyectadas en el escenario, imágen contó una bella historia al par de las melodías. Desde los primeros acordes, el público fue encantado con la narrativa épica de ‘El Principito’ y la voz mágica de Migue Franco, que pronto se tornó más intensa con ‘Irae Dei’, viajando por el tiempo para recordar ‘Nostradamus’, donde las luces y el sonido construyeron una sensación casi profética.
Con ‘La Hija de las Estrellas’, el escenario se transformó en un firmamento vivo, mientras ‘Músico de la Calle’ conectó directamente con la audiencia. Ese equilibrio se rompió con la potencia de ‘La batalla con los cuernos’, uno de los momentos más enérgicos que dió un giro más narrativo, con la música magníficamente ejecutada por cada instrumento de Narci Lara.
‘La Leyenda de Gambrinus’ se sintió como un relato contado al calor de una fogata medieval, seguido por el tema ‘No seré yo’ coreado por la audiencia y con la participación especial de la extraordinaria cantante española Elizabeth Amodeo, continuando con ‘Baobabs’ y ‘El Farolero’, el concierto se envolvió en un alo místico, con cientos de luces del público iluminando desde sus celulares. La emoción alcanzó un punto alto con ‘Reina de mis sueños’, y transitó entre la melancolía y el amor con ‘Mejor Sin Ti’ y ‘Soñando Contigo’, hasta desembocar en la intimidad de ‘Cuando nadie nos ve’.
El momento más teatral y con atmósfera espectral llegó con ‘El Pájaro Fantasma’, seguida por ‘Burlesque’, ‘Mil Estrellas’ iluminó el recinto y la versión de ‘La Llorona’, tema dedicado a México, provocó uno de los momentos más sobrecogedores de la noche.
La narrativa continuó con ‘El Lazarillo de Tornes’, llevando al público hacia un cierre emocional con ‘Todo en mi vida’, mientras ‘El Mordisco de la serpiente’ marcó un clímax oscuro, seguido por la ironía narrativa de ‘El Rey que no sabía mandar’. La explosión llegó con ‘El Carnaval del Diablo’ donde el escenario se convirtió en una fiesta, entre los músicos, bailarinas y el personaje mítico de Krampus. La fanaticada se unió al festejo haciendo ‘El Círculo Juglar’, donde música y escenografía crearon una sensación de ritual colectivo.
Los temas ‘Fuego’ y ‘Noche de Halloween’ terminaron de encender el ambiente para cerrar con ‘La Taberna’, una celebración compartida tras el viaje. Más que un concierto, lo vivido fue una travesía entre lo real y la fantasía, donde cada canción fue un capítulo de una historia que el público escuchó, vivió y disfrutó. La banda continúa su gira por nuestro país y el próximo 10 de mayo realizarán un Meet & Greet en la Ciudad de México.
Después visitarán países como: Guatemala, El Salvador, regresan a España, visitarán Colombia y Bolivia; posteriormente, realizarán diferentes festivales en España y terminarán su gira en diciembre de este año.

